Opinión

Sandra Aguilera, Colectivo Múevete:”La bicicleta, es una herramienta social, ambiental, de salud y cultural. Hay que utilizarla para planificar las ciudades”

Sandra Aguilera, Colectivo Múevete:”La bicicleta, es una herramienta social, ambiental, de salud y cultural. Hay que utilizarla para planificar las ciudades”

06/03/2020

Por el 2012 un grupo de organizaciones pro-movilidad de la Región Metropolitana comenzaron a articular su trabajo y acciones en común en torno a la movilidad en bicicleta y la ciudad. De esta manera, al año siguiente, tras conversaciones y debates, sobre la democratización de espacios urbanos dieron a conocer: “Muévete Santiago: Propuesta de los ciclistas urbanos metropolitanos para un nuevo paradigma de movilidad y una nueva cultura urbana”.

El éxito fue creciendo y tras su participación en el 4° Foro Mundial de la Bicicleta (FMB4) en Medellín, Colombia, postularon a Santiago como próxima sede del evento y lograron traerse la actividad a nuestro país. De ahí en adelante ya fueron un actor protagonista y activo en el desarrollo del Manual Ciclovías, del Plan Santiago Centro y el Informe de la Comisión Promovilidad.

Tras un periodo de rearticulación, el 2017 Muévete vuelve con el objetivo de seguir aportando en transformar la ciudad en un lugar amable, justo y sostenible, donde el respeto sea mutuo y se fomente un desarrollo integral, sustentable y basado en lo equitativo, social, económico y ambiental. El colectivo está compuesto por agrupaciones como Indepecleta, MAP8, New Indie, Lluviosos Ciclistas (Puerto Montt), Andes Chile ONG (Valparaíso), Amazing Bike (Viña del Mar), Recicleta, Team Mapu, Bicipaseos Patrimoniales, Laboratorio de Cambio Social y Foco Migrante, además de personas naturales.

Hoy, Muévete es un referente incuestionable al momento de hablar de movilidad urbana y, más aún, en el Día Internacional de la Bicicleta. Por lo mismo, conversamos con la coordinadora general del colectivo, Sandra Aguilera, quien además participa en las mesas de trabajo que mantiene el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano con diversos organismo ciudadanos. Nos contó la mirada de la organización sobre el funcionamiento de las ciudades, la mirada crítica que tienen frente algunas políticas públicas que se han implementado y el rol que está teniendo la bicicleta frente a la pandemia. 

“Trabajamos por algo más que solo fomentar el uso de la bicicleta en el país. Queremos movilizar a las personas en la tarea de recuperar el espacio público, reconociendo un crecimiento natural y orgánico de nuestro territorio. Promover la movilidad sustentable: caminata, bicicletas y transporte público, cuyo desarrollo es capaz de transformar la ciudad en un lugar amable, justo y sostenible”, inicia la conversación.

¿Cómo ves la evolución del uso de la bicicleta en Chile?

La bicicleta solo ha crecido en uso. Lamentablemente, también ha aumentado a costa de procesos que han perjudicado a la ciudad y la vida de las personas, como la puesta en marcha del Transantiago.

En la actualidad, con dos momentos claves para el país, como son la crisis social y sanitaria, nuevamente vuelve a alzarse como una alternativa para quienes aún no la usaban y para terminar de asentarse en el uso cotidiano.

Por otro lado, también se han incorporado otros sistemas que fomentan la bicicleta y la intermodalidad, como Bike Stgo y su actualización a TemBici; y se han sumado una mayor diversidad de bicicletas, como plegables, electricas o las de carga que pueden trasladar sobre 100 kg en promedio.

A lo beneficios de salud física y mental, medioambientales, también se suman los económico como razón para subirse a los ciclos, pero además, hay antecedentes del ahorro del tiempo en cada viaje, la eficiencia de espacio para gaurdarla y hoy, más que nunca, la resiliencia que aporta a nuestras comunidades.

El quinto Índice de Ciclismo Mundial realizado por Eco-Counter y NewCities ubicó a Chile con un crecimiento del 10% anual, en el uso de la bicicleta. Lo que es un indicador muy potente, pero esta estadistica se publicó en septiembre de 2019, por lo que creemos que en octubre, dado el estallido social, podríamos disponer de una data aún mayor. Además, durante el último trimestre del año pasado, ya se habían disparado los indicadores de venta de bicicletas y artículos asociados a su uso. Los comerciantes del rubro, acusaban un alza en las ventas de hasta 90%.

Si hay que tener claro que el aumento no ha sido gracias a, sino a pesar de. Mantenemos graves deficiencias de infraestructura cicloinclusiva e implementaciones que reflejen desigualdad e injusticia urbana, existe una alta tasa de siniestrabilidad vial, principalmente por poca fiscalización, malas conductas al volante de modos motorizados, pero también por deficiencias en el diseño vial y urbano de nuestras ciudades.

En varios países hemos visto que producto de la pandemia la Bicicleta ha adquirido un mayor protagonismo ¿A qué se debe este fenómeno y qué ventajas tiene el uso de la bicicleta hoy?

Efectivamente, la bicicleta se ha alzado bajo este contexto sanitario a nivel mundial, como una medida más para prevenir la enfermedad y para darle continuidad a ciertas tareas cotidianas en nuestras ciudades. Debido a la aglomeración asociada al transporte público, se ve como una opción para trasladarse, manteniendo la distancia social recomendada por diversos organismos de salud. Pero también en días donde nuestra movilidad y actividad se reduce, se alza como una buena opción para mantener en movimiento nuestro cuerpo. La movilidad activa siempre será un aporte cotidiano a nuestra salud.

Finalmente, no debemos olvidar otra crisis que está en puerta para nuestra sociedad: la medioambiental. Para este escenario, la bicicleta, hoy podría tomar oficialmente el estatus de vehículo resiliente y múltiple articulador del desarrollo de la vida en los diversos asentamientos humanos.

¿Crees que podemos vivir un fenómeno parecido en las ciudades Chilenas?

Es una enorme oportunidad para comenzar a preparar nuestras ciudades para el futuro medioambiental que viene, pero también para hacer los cambios que ya son una urgencia para mejorar la vida de las personas en nuestros asentamientos. La integración de espacios rurales y urbanos, espacios públicos integradores, justos y seguros, transporte eficiente y sustentable, intermodalidad, son solo algunos de los aspecto que hemos intentado impulsar por años y que hoy tienen una ventana importante para insertarlos rápidamente.

También, si queremos fortalecer lo comunitario y el pequeño comercio, la logística de distribución en bicicleta, es un enorme vínculo que ya está en pleno desarrollo. Podrían integrarse miradas intersectoriales y lograr fomentar economías locales que fomenten los equilibrios. Las bicicletas de carga hoy se ven mucho más en las calles y ya no solo es para tu propia compra en el supermercado o los mercados de abastecimiento. Son perfectamente, la mejor alternativa para los servicios de despachos.

Se ha estado trabajando colaborativamente con varias municipalidades y sociedad civil organizada, en diversas comunas de Chile, para generar sendas de emergencia de preferencia ciclista, que apoye a la grave crisis que vivimos y que nos permita ir ganando espacios cicloinclusivos para luego, cuando tengamos un escenario más favorable, volverlos permanentes. Contamos con mucho apoyo y aportes, desde diferentes actores. Los y las ciudadanas se han volcado con entusiasmo al trabajo asociativo para poder generar trazados que permitan un mejor desplazamiento, pero se podría avanzar mucho más si contaramos con ese mismo entusiasmo de parte de los ministerios involucrados en la implementación. Existen varias propuestas presentadas, desde octubre para fortalecer y darle preferencia al transporte público y a los ciclos en general, pero ninguna ha avanzado. Tampoco existen hoy implementaciones para entregar más herramientas dirigidas a la resiliencia urbana. Podríamos crecer y aportar muchísimo en la movilidad sustentable en este delicado contexto. Las municipalidades, con su amplio conocimiento de sus territorios y comunidades, son quiénes más se han puesto a disposición de las organizaciones para trabajar codo a codo.

Algunas voces indican que post Covid19 las personas preferirán habitar en la periferia en búsqueda de más espacio y aumentará el uso del automóvil ya que evitarán aglomeraciones como el transporte público. ¿Qué rol puede jugar la bicicleta en este escenario?

Es un riesgo enorme, para el escenario postpandemia, el efecto rebote que puede existir. Hoy la aglomeración, en movildiad, está asociada al transporte público. Por ello es fundamental comenzar a trabajar en medidas que lo fortalezcan, así como una nueva distribución del espacio público, para los y las caminates, por ejemplo, en importantes centros de servicios y comercio, y que permita la distancia al desplazarse. El espacio vial debería responder a esa misma redistribución para buscar el equilibrio en los modos de transporte.

La bicicleta tiene ya un rol clave en el desarrollo de la vida de las personas, la pregunta debería ser ¿estamos dispuestos a asumir su incorporación como sociedad? Por ejemplo, si ya hay estadisticas preocupantes de la obesidad infantil en el país, ¿no deberíamos incoporar a diario formas de fomentar la actividad física en ellos y ellas, a la vez que les hacemos parte de los cambios amables con el medioambiente que necesitamos?

La bicicleta, es una herramienta social, ambiental, de salud y cultural. Hay que utilizarla para planificar las ciudades, pero con plazos, con objetivos y de forma intersectorial.

¿Qué valor tiene el urbanismo táctico con demarcaciones y ciclovías de emergencia?

Son un aporte, principalmente al darle mayor visibilidad a la persona que usa la bicicleta y al espacio. Si bien son pensadas, en el caso de Chile como intervenciones momentaneas y no se consideran intraestructura, ya que incorporan solo pintura, dirigen el esfuerzo a que se conviertan en ciclovías formales con todas las implementaciones necesarias y que generen un estándar de seguridad caval.

¿Qué les respondes a quienes sostienen que la bicicleta no es una alternativa como modo de transporte masivo?

Es un error de conceptos y una visión limitada de las potencialidades y aportes de la bicicleta a la movilidad en general. Por ejemplo, si queremos que nuestros habitantes tengan una vejez más activa, hay que fomentar hoy el deporte y la actividad física, para un envejecimiento sano.

Por otro lado, la congestión de las ciudades también es generada por el uso indiscriminado del espacio y ese uso excesivo es producido por el automóvil. Si redistribuimos el espacio, y enfocamos su uso en otros ambitos descongestionamos y entregamos otras formas de realizar las mismas actividades pero con eficiencia y justicia urbana.

En el caso de muchas regiones del páis, existe alto flujo cotidiano de personas, desde lo rural a lo urbano para desarrollar sus actividades. La bicicleta podría ser el artículador intermodal. Y así evitar que asistan a la ciudad en un vehículo más para la congestión, la contaminación y el deterioro físico y mental del usuario.

En lo que respecta a las y los estudiantes, existen programas de fomento del uso de la bicicleta y la caminata para asistir a sus escuelas, generando un círculo virtuoso en sus respectivos aprendizajes, dada la actividad física y social que han realizado para asistir.

Hay que entender que la bicicleta es un vínculo articulador de realidades, necesidades y potencialidades. Mirarla solo en una esfera, es limitarla en su multiplicidad de aportes, pero lo que es más grave es limitar a nosotras mismas, las personas, en nuestro desarrollo en los diversos asentamientos humanos.

¿Qué ciudad(es) es un referente a seguir y cuál en Chile va en esa dirección?

Lo que están haciendo actualmente Rancagua, Chillán y Arica, para enfrentar la pandemia en particular, son enormes ejemplos de implementaciones, pero también de trabajo constante y definido. Los avances de Rancagua, desde antes de la pandemia ya venían demostrando cómo puede beneficiarse una ciudad y su comunidad. Espero que otras tomen el mismo camino. Concepción está con un fuerte trabajo ciudadano actualmente, que espero se pueda comenzar a materializar pronto, porque hay que entender que el trabajo para mejorar los espacios es en equipo e integrado.

En cuanto a ciudades extranjeras, como referentes, siempre la respuesta fácil sería Copenhague o Amsterdam. Si bien me gustaría que tuvieramos ese estandar y nivel de implementación, queremos que los aportes que podramos hacer en las ciudades chilenas vayan en la línea de su propia identidad. Que nos parezcamos a otras en temas técnicos, pero que podamos desarrollarlas con las caracteristicas tan propias de nuestra cultura y sociedad. Tal vez en un futuro, otras personas, en otras ciudades, digan “¡Ojala fueramos como las ciudades chilenas!”

¿Cómo celebrarás este 3 de junio el Día Internacional de la Bicicleta?

Con el colectivo, más que celebrar queremos colaborar en estos momentos a diversos grupos que lo necesitan, así que seguimos articulando con diferentes inciativas y activando las conversaciones que permitan generar un mejor sistema de salud comunitaria en los territorios. Pero invitamos a las personas a que relaten sus #HistoriasDeBici en redes sociales. Todas aquellas historias que permitan visibilizar más los aportes que el uso de la bicicleta les ha traído a sus vidas. Existen muchas experiencias de personas que han tomado la bicicleta, queremos conocerlas y difundirlas, para quiénes aún no comprenden que su uso es un benificio para los individuos, pero también para nuestros entornos y su futuro.

Recorrido que hizo el colectivo Muévete junto al embajador de Holanda hasta la Plaza de Renca
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