Opinión

Participación social y equidad urbana, dos componentes claves para pensar nuestras ciudades

Participación social y equidad urbana, dos componentes claves para pensar nuestras ciudades

Opinión de Pía Monardes Morales. Trabajadora Social, Mg en Urbanismo. Directora Gestión Social Fundación Urbanismo Social

09/07/2020

El querer ser parte de las decisiones que afectan en el día a día es una pedida que viene hace mucho tiempo, la ciudadanía lo ha manifestado y hay que avanzar para que realmente sean reconocidos como interlocutores válidos. Hoy, en plena crisis sanitaria, observando cómo las ciudades y territorios son claves a la hora de poder manejar este contexto, el rol de las personas en la toma de decisión sobre sus territorios cobra mucha mayor fuerza.

Nuestras ciudades han sido reflejo de todo tipo de desigualdad, y en contexto de pandemia se han profundizado y visibilizado aún más. “Lo local” se vuelve protagónico, y ante este escenario se han observado comunidades, organizaciones sociales de bases, territoriales y funcionales, e instituciones que han tenido un rol activo. Donde no llega la ayuda de niveles más centrales, ellos se organizan. Es en los barrios, a través de la solidaridad, apoyo mutuo, comunidad organizada, colaboración, etc., que se han cuidado, y enfatizó este concepto, pues una comunidad que se cuida entre ellos (as) es porque entienden el sentido de la empatía y buscan diversas estrategias para seguir en pie, no individualmente, sino con sentido colectivo.

No podemos dejar de lado a las instituciones que tienen un fuerte componente local y territorial, por ejemplo las vinculadas a la salud, como Consultorios, CESFAM o CECOSF, quienes tienen en su ADN el trabajo preventivo comunitario.En declaratorias internacionales sobre la salud, se declara que las personas tienen el poder de realizar las transformaciones que requieran, las cuales irían en dirección de mejorar y asegurar el buen vivir, disminuyendo toda causa que amenace su bienestar. A nivel barrial son estas instituciones que tienen un rol importantísimo y que deben estar fuertemente vinculados en el trabajo diario con organizaciones sociales de base que están teniendo un rol central para contener y manejar esta crisis. La comunicación, colaboración y coordinación se vuelven características importantísimas para el buen devenir de los territorios.

Qué importante son los barrios, las villas…siempre lo han sido. Si miramos el barrio, los territorios, donde se juega lo local, siempre han existido organizaciones, redes de apoyo, actores locales formalizados (o no), que han intervenido a favor del desarrollo de su sector, incidiendo en la toma de decisiones que, incluso, adquiere más sentido porque son espacios donde se construye el habitar cotidiano.Es la escala territorial que permite proximidad, generación de redes, vínculos, trabajo con instituciones locales. Es acá donde se puede trabajar el sentido de identidad y arraigo, es lo que ves todos los días, es el lugar donde uno podría conocerse, encontrar, compartir y colaborar.

Por lo mismo, dada su importancia, hoy se hace mucho más evidente que es necesario dotarlos para que estos se sigan pensando y desarrollando en conjunto con quienes viven en los territorios para mejorar su bienestar. En esa misma línea, y cuando se piensa en cómo debemos planificar las ciudades a raíz de las lecciones que nos está dejando esta pandemia, la dotación de bienes públicos urbanos se vuelve crucial, pues estos permiten que cada barrio, cada unidad vecinal pueda tener el mismo estándar, facilitando el acceso y uso efectivo de ellos. Basta de que existan ciudades tan diametralmente distintas en su interior, y que dependiendo donde uno viva es el acceso a oportunidades que uno (a) pueda tener.

En estos momentos de crisis, y en donde se está pensando en nuestras ciudades post pandemia, es importante recalcar que hay que avanzar hacia la equidad socio urbana, que todas las personas tengan derecho a educación, salud, trabajo de calidad cerca de sus hogares y no tener que desplazarse por toda una ciudad para poder realizarse como persona. Imaginemos territorios con todas estas oportunidades cerca, cuánto tiempo tendríamos para poder estar en casa y disfrutar de nuestros barrios y de nuestra gente y no llegar cansados al final del día sin tener ganas de salir dado que estuvimos más de una hora desplazándose por la ciudad. Necesitamos ciudades con oportunidades laborales, económicas, recreativas, etc de manera proporcionada y equilibrada en toda la ciudad, para así mejorar la calidad de vida de todos quienes vivan en ella, y que esta no se vea mermada por el lugar donde uno habita.

Todo lo anterior debe ser pensado y trabajado con la propia comunidad organizada, y si hay lugares donde no la hay, trabajar para que aparezca y fortalecerla, porque son ellas, más las instituciones a nivel local, que mejor conocen su territorio, cuentan con información importante, y conocen las dinámicas y modos de habitar de su gente. Planifiquemos las ciudades pospandemia pero con la gente, no perdamos esta oportunidad y trabajemos con quienes mejor saben lo qué pasa en su territorio, ellos son los expertos, los demás aportamos en conocimiento y somos facilitadores que nos ponemos a disposición

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