Gobierno de Chile

Consejo Nacional de Desarrollo Urbano

Proyecto de ley de mitigaciones sumará cartera de obras a planes reguladores

 

Asamblea-ONU-30

“Lo revolucionario de esta ley es que por primera vez los derechos de construcción que otorgan los planes reguladores irán acompañados de obligaciones asociadas a esos derechos, mediante aportes al financiamiento de los planes de infraestructura y espacios públicos, que permitirán a cada ciudad materializar los espacios públicos, parques y avenidas que la comunidad planificó, aportando a una nueva etapa de cooperación público-privado-sociedad civil”, afirma Luis Eduardo Bresciani, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y académico de la UC.

AUTOR MANUEL VALENCIA
Publicado por El Mercurio

Una vez aprobada la norma, las comunas y zonas metropolitanas deberán proyectar una serie de obras, como calles, nuevos parques y equipamientos, para ejecutar en ellas las intenciones declaradas en los instrumentos de planificación territorial.

Además de regular el territorio ya consolidado, los planes reguladores comunales y metropolitanos son hoy una verdadera declaración de intenciones sobre el futuro crecimiento de las ciudades. En ellos se establecen los usos de suelo de los terrenos que incorporan, los espacios destinados a vialidades y parques y las restricciones y riesgos asociados a las diversas zonas. Sin embargo, no incluyen inversiones concretas para hacer realidad la ciudad que proyectan.

Esta histórica falencia de los planes reguladores buscó ser resuelta en el programa de reconstrucción de 2010 con la creación de los Planes de Reconstrucción Estratégico-Sustentables (PRES), que permitieron crear carteras de proyectos asociados al riesgo descubierto en bordes costeros y otras zonas destruidas por el terremoto y maremoto. Sin embargo, estos instrumentos no han logrado consolidarse como un esfuerzo estable en la planificación urbana.

En el proyecto de ley de aportes al espacio público, que está en pleno trámite en el Congreso, el Gobierno incluyó la creación de planes de inversión en transporte y espacio público. Estos instrumentos definirán obras precisas para materializar las obras “dibujadas” en una comuna o para un conjunto de comunas dentro de una ciudad, como sucede en el Gran Santiago.

“Esperamos que luego se produzca una vinculación positiva entre los recursos disponibles para concretar las vialidades y lo establecido en el plan regulador y que a la vez sean cada vez más pensados no solamente como un dibujo, sino también como un instrumento que va a generar este desarrollo urbano más armónico. Queremos que converjan estos planes de infraestructura con el plan regulador y el intercomunal en las áreas metropolitanas”, explica la ministra de Vivienda y Urbanismo, Paulina Saball.

En concreto, el plan áreas verdes definirá la construcción de un parque, con las etapas y el financiamiento requerido. Lo mismo con una vialidad estructurante que cruce distintas comunas, en el caso de una zona metropolitana.

“Lo revolucionario de esta ley es que por primera vez los derechos de construcción que otorgan los planes reguladores irán acompañados de obligaciones asociadas a esos derechos, mediante aportes al financiamiento de los planes de infraestructura y espacios públicos, que permitirán a cada ciudad materializar los espacios públicos, parques y avenidas que la comunidad planificó, aportando a una nueva etapa de cooperación público-privado-sociedad civil”, afirma Luis Eduardo Bresciani, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y académico de la UC.

Slaven Razmilic, especialista en vivienda y urbanismo del Centro de Estudios Públicos (CEP), valora que estos nuevos instrumentos articulen las inversiones con la normativa. “La existencia de planes previamente delineados permite su materialización por etapas de manera coherente con las necesidades y características de las obras requeridas.

Para Raimundo Cruzat, especialista en transporte y urbanismo, “estos planes deben ser

vinculantes y las autoridades deben ejecutarlos, porque así no se da paso a una interpretación. Me preocupa la gradualidad en el tema, porque el proyecto señala que si una comuna no tiene plan, los recursos se guardan, y ya hemos visto lo que sucede con los fondos espejo del Transantiago, que se destinan a otros fines”.

Distinto piensa el decano de la Facultad de Arquitectura de la U. del Desarrollo, Pablo Allard, quien estuvo detrás de la elaboración de los PRES en el plan de reconstrucción de 2010. “Parte importante de esos espacios públicos que se requieren son un déficit histórico que no es responsabilidad de los inmobiliarios. Asumir que un proyecto de Quilicura financie un corredor de San Bernardo no me parece adecuado (…). Por otra parte, no queda claro qué pasa con un proyecto que se desarrolla por etapas o crece en el tiempo, como un aeropuerto, un mall o un centro comercial. Cómo se hacen cargo del impacto que generan a largo plazo”, señala.

Congestión

El proyecto de ley también incorpora otra figura: las denominadas zonas de saturación vial severa. Según la iniciativa legal, serán definidos como tales los sectores que tengan una velocidad promedio de 15 k/h. En estos casos habrá planes maestros de mitigaciones de transporte para los proyectos localizados en hasta 20 cuadras a la redonda (más que las 8 de una zona no severa, que no los exigirán). En estos casos, el 70% de los recursos se destinará al plan maestro de mitigación y el 30% a la ejecución de obras asociadas a él.

Raimundo Cruzat valora la figura de las zonas saturadas. “Es una herramienta interesante, porque distingue que la ciudad no es una sola, sino que tiene situaciones distintas en diversos lugares”.

FUTURO
Proyecto de ley de aportes al espacio público incluye la creación de planes de inversión en transporte.