Gobierno de Chile

Consejo Nacional de Desarrollo Urbano

Nueva Agenda Urbana

 

La Nueva Agenda Urbana representa un ideal común para lograr un futuro mejor y
más sostenible, en el que todas las personas gocen de igualdad de derechos y de
acceso a los beneficios y oportunidades que las ciudades pueden ofrecer, y en el
que la comunidad internacional reconsidere los sistemas urbanos y la forma física
de nuestros espacios urbanos como un medio para lograrlo.
En esta era en la que vivimos un crecimiento sin precedentes de la urbanización,
y en el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de
París y otros acuerdos y marcos mundiales para el desarrollo, hemos llegado al
momento decisivo en el que entendemos que las ciudades pueden ser fuente de
soluciones a los problemas a que se enfrenta nuestro mundo en la actualidad, y
no su causa. Si está bien planificada y bien gestionada, la urbanización puede ser
un instrumento poderoso para lograr el desarrollo sostenible, tanto en los países
en desarrollo como en los países desarrollados.
La Nueva Agenda Urbana presenta un cambio de paradigma basado en la ciencia
de las ciudades; establece normas y principios para la planificación, construcción,
desarrollo, gestión y mejora de las zonas urbanas en sus cinco pilares de
aplicación principales: políticas urbanas nacionales, legislación y normativas
urbanas, planificación y diseño urbano, economía local y finanzas municipales
e implementación local. Es un recurso para que se realice ese ideal común
desde todos los niveles de gobierno, de nacional a local, las organizaciones de la
sociedad civil, el sector privado, las agrupaciones de partes interesadas y todas
las personas que consideran que los espacios urbanos del mundo son su “hogar”.
La Nueva Agenda Urbana incorpora un nuevo reconocimiento de la correlación
entre la buena urbanización y el desarrollo. Subraya los vínculos entre la buena
urbanización y la creación de empleo, las oportunidades de generar medios de
subsistencia y la mejora de la calidad de vida, que deberían incluirse en todas
las políticas y estrategias de renovación urbana. Esto pone aún más de relieve
la conexión entre la Nueva Agenda Urbana y la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible, en particular el Objetivo 11, que trata de las ciudades y comunidades
sostenibles.
En el proceso preparatorio de la Nueva Agenda Urbana participaron: Estados
Miembros; organizaciones intergubernamentales; el Programa de las Naciones
Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) y más de 40 organismos,
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fondos y programas de las Naciones Unidas; 200 expertos de las Unidades
Políticas con 20 organizaciones colíderes; 16 agrupaciones de partes interesadas
de la Asamblea General de Asociados; miles de gobiernos subnacionales y locales
y todas las principales redes de gobiernos locales y regionales, coordinados
por el Grupo Mundial de Trabajo de los Gobiernos Locales y Regionales; 197
Estados participantes; más de 1.100 organizaciones; y más de 58.000 redes.
Las aportaciones de los expertos y las partes interesadas constituyeron la base
del borrador preliminar de este documento, fueron posteriormente comentadas
y revisadas durante las audiencias informales de los gobiernos locales y las
partes interesadas con los Estados Miembros y se tuvieron en cuenta durante las
negociaciones intergubernamentales que tuvieron lugar antes de la Conferencia,
en las que la Nueva Agenda Urbana fue aprobada sin reservas.
Ese enfoque participativo se extendió al marco mismo de la Conferencia de
Hábitat III en Quito, Ecuador, que actualmente se considera que con creces es
una de las conferencias de las Naciones Unidas más inclusivas e innovadoras.
Junto a las sesiones plenarias intergubernamentales y las mesas redondas de alto
nivel se celebraron las asambleas, que inauguraron y encuadraron la Conferencia
proporcionando espacio a las agrupaciones de partes interesadas, así como las
mesas redondas de las partes interesadas, las sesiones especiales, los diálogos
y otros eventos organizados por diversas organizaciones y asociados durante la
Conferencia. Se aprovechó aún más esta participación, dirigida a la aplicación
de los principios, políticas y medidas en favor del desarrollo urbano sostenible,
mediante la inclusión del Pabellón Único de las Naciones Unidas, para mostrar
y hacer posible la colaboración entre las agencias de las Naciones Unidas, la
Exposición Hábitat III, para destacar las innovaciones de las organizaciones
independientes, y Hábitat III Village, para ejemplificar soluciones urbanas con
intervenciones reales en los barrios.
La Conferencia Hábitat III y la ciudad de Quito acogieron a 30.000 participantes de
167 países, con plataformas e instrumentos en línea que permitieron a personas
de todo el mundo seguir los principales eventos. Constituyó una realización
histórica del principio de integración, incluyendo las consideraciones de género y
equilibrio regional en todas las sesiones, la inclusión de líderes de organizaciones
comunitarias, la innovadora Segunda Asamblea Mundial de Autoridades Locales y
Regionales, que por primera vez dio voz a los gobiernos locales y subnacionales,
así como la participación de una amplia gama de grupos de partes interesadas,
que desempeñan un papel fundamental en la aplicación de este ideal común.
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Ha sido un gran honor para mí ser el Secretario General de esta Conferencia.
Deseo expresar mi sincero agradecimiento y mi felicitación al Ecuador por su
hospitalidad y sus esfuerzos como país anfitrión de la Conferencia Hábitat III.
También quiero extender mi gratitud a los miembros de la Mesa del Comité
Preparatorio, que condujeron todo el proceso preparatorio, los cofacilitadores
de las negociaciones intergubernamentales informales de la Nueva Agenda
Urbana y las delegaciones oficiales involucradas en estas negociaciones, así
como a los Gobiernos y ciudades que acogieron las reuniones regionales
y temáticas de Hábitat III y las reuniones del Comité Preparatorio, además
de los miembros y copresidentes de las Unidades Políticas, el Equipo de
Trabajo de las Naciones Unidas sobre Hábitat III, la Asamblea General de
Asociados, el Grupo Mundial de Trabajo de Gobiernos Locales y Regionales y
otras organizaciones que observaron las negociaciones y contribuyeron a los
borradores subsiguientes de la Nueva Agenda Urbana.
También doy las gracias a todos los empleados que trabajaron incansablemente
para asegurar que los conocimientos y las opiniones de muchos miles de
colaboradores en todo el mundo fueran amplificados y plasmados en estas
páginas.
No existe una receta única para mejorar la urbanización y lograr el desarrollo
urbano sostenible, pero la Nueva Agenda Urbana proporciona los principios
y las prácticas probadas para dar vida a ese ideal, para trasladarlo del papel
al mundo real. Que inspire e informe a los encargados de tomar decisiones y
a los habitantes urbanos del mundo para que se apropien de nuestro futuro
urbano común. En esta coyuntura decisiva de la historia de la humanidad,
repensar la forma en que planificamos, construimos y gestionamos nuestros
espacios urbanos no es una opción, sino un imperativo. Nuestro trabajo para
alcanzar ese ideal empieza ahora

Ver texto completo en español en el siguiente link NUA-Spanish