Gobierno de Chile

Consejo Nacional de Desarrollo Urbano

Ley de Aportes Urbanos

 

ley de aportes

Opinión de Luis Eduardo Bresciani Lecannelier
Presidente Consejo Nacional de Desarrollo Urbano

Aunque todos aspiramos a mejores ciudades, desde hace algunos años se ha instalado un clima de conflictos que hace difícil cumplir este anhelo. La descoordinación inherente a la lógica sectorial, sumada a los bajos estándares exigidos a los proyectos privados respecto de su impacto urbano, son en parte la causa. Por ello el proyecto de ley de “Aportes al Espacio Público” puede ser un cambio revolucionario en la calidad de vida urbana y sentar las bases para una real cooperación público-privada-sociedad civil.

Esta no es una ley de mitigaciones de transporte, es mucho más. En ella se propone que cada vez que se construyan nuevos proyectos urbanos, estos aporten a la construcción de los parques, los espacios públicos y las infraestructuras de transporte que se requieren para acoger ese crecimiento urbano. Suena lógico, pero esto no ocurre en Chile. Por el contrario, los actuales planes reguladores solo otorgan “derechos” de construcción a los propietarios, con escasas obligaciones urbanas asociadas a esos derechos o impactos, como sí ocurre en todos los países desarrollados.

Sin embargo, para que este mecanismo tenga la legitimidad social esperada, hay que perfeccionar la ley para que los aportes sean realmente predecibles y proporcionales a las necesidades o impactos que los proyectos generan sobre las ciudades y barrios. Esto se logrará solo mediante planes de infraestructura asociados a los planes reguladores comunales e intercomunales, como en parte propone el proyecto de ley. Esta es la razón para limitar los estudios caso a caso y para evitar que la ley reste autonomía a las ciudades imponiéndoles la obligación de priorizar las obras de infraestructura de transporte por sobre otras necesidades urbanas de espacios públicos o parques urbanos.