CNDU en la prensa

Deseos de fin de año

Deseos de fin de año

Opinión de Sergio Baeriswyl, presidente del CNDU.

26-12-2018

La Política Nacional de Desarrollo Urbano (PNDU), elaborada en 2012 por encargo del presidente Sebastián Piñera y continuada en el segundo mandato de la presidenta Michelle Bachelet, reconoce que nuestras ciudades presentan altos niveles de desigualdad urbana y segregación social, con sectores con altos niveles de concentración de pobreza, inseguridad, falta de acceso a servicios públicos y mala conectividad.
Esto fue el resultado de una política de Estado focalizada en la reducción del déficit habitacional centrados sólo en el aspecto cuantitativo, sin fijar la atención en la localización de las viviendas y su acceso a determinados bienes y servicios urbanos básicos. De este modo, intentando solucionar un problema, creamos otro mayor: aislamos a la gente en todos los sentidos posibles, y como país ahora debemos hacernos cargo.
En este contexto el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano ha identificado este problema como su máxima prioridad y luego de cuatro meses de trabajo, se logró consensuar con diferentes sectores de la sociedad civil, un conjunto de propuestas para promover una mayor integración social en las ciudades chilenas. Gran parte de estas propuestas ya fueron recogidas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo en su proyecto de Ley, pero que el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano quiere empujar un poco más allá y fortalecer esta discusión en el ámbito parlamentario.
Nuestras propuestas —que tienen como principios fundacionales la equidad urbana y la integración social— definen las Zonas de Integración Social, en aquellos lugares de las ciudades con buenos atributos urbanos, donde se promueva el desarrollo de proyectos de vivienda integrada, por medio de incentivos en normas urbanísticas, subsidios especiales, exenciones tributarias y planes de inversión en espacios públicos. Pero no solo las zonas con buenos atributos recibirían estos beneficios; también se definen Zonas de Inversión Pública Prioritaria para barrios segregados, donde el Estado promueva el desarrollo de proyectos y programas de inversión pública sectorial. Finalmente, se propone dar mayor protagonismo al Fondo Común Municipal, otorgando mayores recursos a los municipios que desarrollen “Proyectos de Viviendas Integradas” en sus comunas.
Sabemos que muchas de nuestras ideas van más allá del proyecto de integración social actualmente en discusión, pero cuando estamos en la época del año de pedir y cumplir deseos, nosotros pedimos uno solo: el esfuerzo de todos los actores urbanos para hacer de nuestras ciudades comunidades más integradas y justas. Sólo así crearemos capital social, la única manera de empezar a cumplir el fin último de nuestra Política Nacional de Desarrollo Urbano: tener ciudadanos más felices.