Gobierno de Chile

Consejo Nacional de Desarrollo Urbano

De Michigan a Santiago: cómo la gente puede cambiar

 

El experto dice que las modificaciones son efectivas con una amplia participación de las comunidades, desde los vecinos, los empresarios y las autoridades. “Las ciudades son atractivas cuando hay mucha energía, algo que sientes y te sientes bien”, asegura.  

Autora Pamela Gutiérrez, publicado en El Mercurio

kent

El centro de Detroit, cuando cumplía 300 años en 2001, era casi un desierto. Con el fin de revertir esa realidad, el alcalde, empresarios y vecinos decidieron cambiarle la cara al sector. Así, la Fundación Proyecto para Espacios Públicos (Project for Public Space), encabezado por el urbanista Fred Kent tomó las ideas que tenían los residentes -y no imponiendo su punto de vista- para transformar esa zona que hoy es un lugar donde hay una plaza, comercio, viviendas. En resumen: vida.

El especialista estuvo esta semana en el seminario Ciudad Inclusiva: la sociedad civil como agente de cambio, organizado por el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

La propuesta de Kent, PlaceMaking, cuya traducción más acertada es “Hacer Ciudad”, no está centrada en grandes obras creadas desde autoridad, sino en las dinámicas sociales en los barrios: “Las ciudades son atractivas cuando hay mucha energía, algo que sientes y te sientes bien. Uno no ve veredas, sino la energía en muchas partes, es decir, qué hace la gente, dónde se paran; de qué hablan, dónde están; si hay diferentes culturas; quiénes se juntan, hombres, mujeres. Observamos la vida social de una ciudad”, precisa Kent.

Barrio Bellavista

El urbanista norteamericano caminó por el barrio Bellavista. No le gustó la universidad que está a la entrada de este sector, pero sí el ambiente de Pío Nono hacia el cerro San Cristóbal y algunas calles paralelas. “En realidad, ese barrio es un lugar bastante bueno. Es muy concurrido; hay tráfico, pero también los peatones pueden cruzar la calle, sin necesidad de una señal de tránsito, algo que no se puede hacer en otras partes. No es perfecto, pero es muy vivo y muy activo, y se podría transformar en un lugar muy atractivo, a través del PlaceMaking”, dice el académico.

En el caso del barrio Bellavista, “está un poco desordenado y desorganizado. Lo que ocurre es que no hay un foco y haría falta que hubiera otros puntos de atracción, propuestos por los mismos vecinos. Para eso no es necesaria la intervención del Gobierno ni invertir demasiado dinero”.

Su concepto se basa en transformaciones urbanas propuestas por quienes viven en un vecindario y que puede ser transformado en cinco años con bajo costo. “Ese punto de vista consiste en la construcción de comunidad. El Gobierno debe realinearse para cambiar su forma de establecer políticas, para poder ayudar a las comunidades a convertirse en lugares especiales. En el caso de Detroit, según explica : “El objetivo fue, desde su perspectiva, crear oportunidades de trabajar y vivir en el centro de Detroit, que era una suerte de desierto. Esto fue el resultado de múltiples esfuerzos”, relata a su vez la cofundadora de Project for Public Spaces, Kathy Madden.

También hizo una intervención similar en Nueva York, en un sector dominado por nueve bandas de traficantes de drogas. Para erradicar a los delincuentes, en una primera etapa se cerró un parque, y se instalaron bibliotecas ambulantes, puestos de venta de helados y otros, “que llevaran a un uso positivo del lugar. Cuando los traficantes se toman un lugar, lo controlan y solo se vende droga. Pero cuando se introducen otras actividades y la gente va a tomar café, helados, jugar, esos usos reemplazan la actividad de los traficantes. Ya no controlan el lugar”.

Fred Kent asegura que, cuando se realizan estos cambios, incluso impacta en el cuerpo de las personas. Tanto, que “cuando el ambiente deja de ser atemorizante, la gente se relaja y tiende a ser más afectuosa y a sonreír más”.

Seminario
El especialista estuvo esta semana en el seminario “Ciudad Inclusiva: la sociedad civil como agente de cambio”.